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Cerrar repertorio o no cerrar repertorio

Hay pocos debates sobre el trabajo de un dj que se puedan extender a eventos tan diferentes como una boda y una jubilación, una fiesta de fin de curso o un 40º cumpleaños. Uno de ellos, y sin duda el que más quebraderos de cabeza le trae a algunos clientes, es la lista de canciones que van a sonar.

Como hemos dicho en otras ocasiones, no somos quién para imponer a unos clientes qué música va a sonar. Es el cliente el que, igual que encarga un servicio profesional y deposita su confianza en nosotros porque se la inspiramos, debe tener la última palabra sobre el tipo de música que debe poner el dj. Ahora bien: preferimos tener cierta libertad para ir adaptándonos a lo que mejor funcione en cada momento. Nunca se sabe con exactitud qué canción puede molestar a un invitado (y con ello, tener un conflicto asegurado) o por el contrario, qué tema puede traer buenos recuerdos a un determinado grupo de los presentes y, a partir de ahí, tener que cambiar de estilo musical porque no vamos a frenarles una vez lanzados.

Esto no quiere decir que, si un cliente se siente más tranquilo proporcionándonos la lista y el orden de las canciones, no lo pueda hacer. Siempre que se tenga en cuenta que el dj podrá hacer las mezclas. ¿La mejor solución si tenemos muchas peticiones? Darle un lista de canciones y dejarle libertad para que las ponga. Él sabrá cómo hacerlo. La experiencia nos dice que es mejor esto que empezar con una lista que no funcione y no haya opción a buscar un plan B.

Canciones para abrir el baile (III)

Alguno dirá que estamos un poco pesaditos aportando ideas para abrir el baile, y puede que no les falte razón. Pero si os revelamos que el 80% de las parejas que nos contratan no tiene claro cómo empezar, seguramente se entienda mejor.

Hasta ahora hemos hablado de los montajes y del vals, quizás los dos extremos: lo rompedor y lo clásico. Por el medio, prácticamente cualquier cosa que nuestra imaginación nos tolere. Hay auténticos «clásicos» de empezar, como el «I don´t wanna miss a thing» de Aerosmith que aparecía en la banda sonora de Armaggedon, el «I´ve had the time of my life» de Dirty Dancing o el «Something stupid» de Frank & Nancy Sinatra o, para los más modernos, en la versión de Ewan McGregor y Nicole Kidman. Otros clásicos nos gustan menos y por eso no los enumeramos. Y de vez en cuando, salen éxitos puntuales que se aprovechan para abrir el baile, como sucedió el año pasado con «Wings» de Birdy.

Después hay parejas que piden «su canción» ¿por qué no? ¿Qué día mejor que ése para que suene? Solo tiene que cumplir tres condiciones: ser románticas, que tengan un ritmillo que, lento o rápido, se pueda captar enseguida, y no ser demasiado largas.

Las canciones que aparecen a continuación no son las más conocidas ni, posiblemente, las más bonitas. En su día nos las pidieron y nos parecieron originales. Y cumplen (casi) a la perfección las tres características. Aquí os las dejamos:

Ben E. King – Stand by me
¿Puede una canción de más de 60 años no tener un toque rancio? Pues sí. Y pasarán otros 60 años y a casi nadie le importará. Una de esas canciones sencillas y emotivas que lo dicen todo. Ah, y además es muy cortita, lo que agradecerán los que menos se parezcan a Fred Astaire y Ginger Rogers

Take that – Rule the world
No es una de las canciones más conocidas del grupo aquí en España pero sí en Reino Unido (de ahí nos vino la sugerencia). Empieza lenta y se acelera, pero no mucho. Como anécdota, el grupo la cantó en la ceremonia de clausura de los JJ.OO. de Londres 2012.

James Blunt – Shine on
Se le odia y se le quiere a partes iguales, pero James Blunt tiene una sensibilidad especial. La canción va de menos a más y el inicio se le puede hacer agónico a más de uno pero… ese toque casi acústico adorna muy bien el primer baile de casados

Dire Straits – Ticket to heaven
Ésta ya es más complicada y exige saber bailar «algo» porque el ritmo va cambiando con la guitarra de Mark Knopfler y el piano de fondo. Lo que no nos negaréis es que la melodía, eso sí, es preciosa

Wet wet wet – Love is all around
¿Qué podemos decir de «Cuatro bodas y un funeral» que no se haya dicho ya? Pues que su banda sonora es de lo mejorcito que se ha publicado en las últimas décadas, y que este tema de los escoceses Wet Wet Wet es archiconocido pero… empieza muy rápido -nada de agonías hasta que arranca- tiene un ritmo muy constante y un toque positivo para empezar al baile con una sonrisa

¿Ninguna en español?
Aunque se piensa que será mejor que todos los invitados conozcan la letra y la puedan cantar, también es más fácil que nos despistemos tarareando la letra y pisemos el traje de la novia. Eso sí: si alguien quiere ideas, no sería la primera vez que empezamos con «Noches de boda» de Sabina o «No puedo vivir sin ti» de Los Ronaldos.

OJO CON… canciones que no significan lo que parecen.
Si el «I will always love you» es tu canción, no sigas leyendo. En realidad, es la historia de la despedida de una pareja que rompe. Tampoco es tan romántica como se pueda pensar el «With or without you» de U2 y «Cryin´» de Aerosmith significa eso, precisamente, «llorando». Repetimos: si es vuestra canción, adelante y sin complejos. Si alguien os las aconseja y no lo tenéis muy claro… buscad otras. Y recuerda: esto son ideas, pero la decisión, al final, es de los novios

 

Cómo iniciar el baile (y no morir en el intento)

Vamos hoy a abordar uno de los momentos de mayor tensión que se produce en las bodas: la apertura del baile. O el vals, como se dice coloquialmente, aunque la mayoría de las veces ya no es un vals, pero nos hemos quedado con la cantinela.

No somos muy dados nosotros a recomendar qué canción es mejor o cuál peor. Cada persona tiene sus gustos y preferencias, y lo que para unos es una pastelada, para otros es la canción de sus vidas. No somos quién para decidir qué canción se adapta mejor a una pareja para iniciar el baile. Podemos orientar, aconsejar o presentar una lista de canciones, pero la elección final es propia de cada persona.

Alguno dirá… ¿y para esto gastan una entrada? Nooooo. Lógicamente, algo tenemos que decir. Y si queremos hablar de las canciones de inicio es por una cuestión: bodas que nos hayan salido mal no hay muchas, pero sí es más fácil que el primer baile salga mal. ¿Significa eso que la boda se ponga cuesta arriba? Ni mucho menos. ¿Se puede hacer algo para solucionarlo? Por supuesto.

1) Pensar que la canción de inicio sólo es eso: una canción. Un pequeño momento de entre todos los que compondrán el baile. Vale, sí, todo el mundo estará mirando a los novios pero, por lo demás, no debemos añadirle dramatismo. Cierto es que los vídeos que circulan por internet de las bodas en países anglosajones, con exhibiciones y coreografías imposibles, no invitan al optimismo. Pero también es cierto que, en esos mismos países, por regla general los bailes duran muy poco y baila muy poquita gente. Así que el primer baile de los novios es «el baile». Aquí os va un ejemplo (a partir de 1:42). Recomendación: no lo hagáis en casa.

2) Tener en cuenta que el tema elegido tiene que ser algo que tenga un mínimo ritmo para bailar juntos (ojo a las baladas, que no todas lo cumplen) y también algo que os guste, porque así se hará más ameno. Porque ya metidos en el berenjenal de bailar delante de todo el mundo, por lo menos que no sea un suplicio para los oídos. Cuidado de elegir algo demasiado movido, que después resultará fácil perderse. Tenemos vídeos pero no los vamos a poner, lógicamente, que perderíamos algunos amigos. Y luego hay canciones que funcionan casi siempre…

3) Elegir la canción entre los dos. Imponer un tema concreto va a hacer que la otra persona igual no se encuentre a gusto. Al final, eso se nota. Y quedará plasmado en las fotos…

4) Descartar recomendaciones sin fundamento. Quien mejor os conoce sois vosotros. No hay canciones que queden más bonitas o que sean más espectaculares… si no son de vuestro estilo. A veces sin mala intención y otras pocas, con afán de adueñarse de bodas ajenas, aparecen terceras personas quitando o poniendo canciones. De su gusto, claro, no del de los novios.

5) Pedir consejo al dj o, en nuestro caso, a la empresa (para eso seríamos varias personas trabajando en vuestra boda). Seguro que se les ocurre una solución y lo que parece tan difícil acaba por resultar mucho más sencillo. Desde cómo empezar, dónde situarse y en qué momento de la canción será mejor empezar a bailar, hasta organizar a los invitados una vez iniciada la canción o tener pensado un «plan B» por si algo no acaba de funcionar como se pensaba.

6) las coreografías sorpresa y los montajes, ¿sí o no? Como todo, depende. Si lo vais a pasar bien con él, perfecto. Si no… como todo lo dicho anteriormente. Lo único que, como ya son muchos los novios que han empezado con un mix, podríamos caer fácilmente en la repetición. Aquí lo mejor sería ir al punto 5) y preguntarle al dj.

7) Por último: fuera complejos! Hace años parecía obligatorio saber bailar para casarse. Hoy eso no es indispensable (sí, vale: algún profesor/a de bailes de salón seguro que ya nos ha puesto una «x» por este comentario). Y si no tenéis la habilidad de moverse como Ginger Rogers o Fred Astaire, vuestros invitados lo van a entender. No están ahí porque os quieran ver bailar: están porque quieren acompañaros en vuestro día.

A lo largo de estos años hemos visto de todo: novios que no sabían bailar y no lo disimularon pero se echaron unas risas; novios que no sabían bailar y lo pasaron mal; novios que no sabían bailar pero ensayaron una coreografía y les salió bien; novios que no sabían bailar pero ensayaron una coreografía y les salió mal… y también los casos contrarios con novios que sí sabían bailar. El caso es que acertéis con vuestra decisión, hagáis las pruebas que tengáis que hacer antes de la boda y veáis si el plan inicial sirve o no. Si los ensayos van bien, adelante con ellos. Si no… Nadie os va a exigir nada. Y no tengáis miedo en improvisar. Hay veces que aparecen canciones que no sabes por qué, pero acaban funcionando.