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Las 5 prescindibles de… Nacho Ciudad

¿Qué cinco canciones provocarían una pesadilla a Nacho Ciudad? Bueno, pesadilla, pesadilla, tal vez no. Sólo una mirada persistente al reloj para comprobar que el tiempo pasa muy lento. Con no ponerlas sería suficiente pero… hay ocasiones en que el público se pone un poco pesadito

1- Sebastián* – Movidito, movidito  *también de Los Chicanos del Sur. Quizás no sea culpa de la canción, sino de una situación de vergüenza ajena vivida en una boda con este tema de fondo. Y es que hay anécdotas con banda sonora que uno querría borrar de la mente.  Por cierto, para los muy atrevidos, visionar el vídeo entero: es digno del mejor Laserdisc de karaoke.

2- Antonio Molina – Soy Minero. El bueno de Antonio tenía una voz que era una mina y, lógicamente, tenía que hacer gala de ella con interminables gorgoritos. Ahora imaginate trasladar eso a una fiesta en la que alguien un poco chispilla y sin control del tiempo quiera tener su momento de gloria. Spoiler: no lo tiene. Y hasta que llega el «Soy Minero» los segundos se hacen más largos que las pausas de publicidad en las películas de Antena 3…

3- Nio Garcia, Juanka & Brray – La Jeepeta.  A lo mejor es ideal para ambientar una «chocolatada» en casa de los colegas o un botellón en un parque sin farolas con el peor ron del súper. Pero está claro que si no llevas algo muy fuerte dentro, esta «canción» es un truño de dimensiones bíblicas. Te mata la fiesta, te vacía la pista y además no combina con nada, hay que tragársela a palo seco…

4- El Dúo Dinámico – Resistiré. Lo admito: no es por la canción en sí. Es por el recuerdo de aquella época en que nos tenían haciendo coreografías y aplaudiendo como focas mientras la gente moría a millares. Después de aquello, los DJs dejamos de ser los vecinos simpáticos que ponían música por la ventana y durante meses nos convertimos en apestados. Ahora, no me vengan pidiendo esta canción.

5- José Acosta – Cómo baila Carminha. Hay temas que son de DJ y con una orquesta, pierden (imagínense una versión del Safri Duo con metales  y cuerpo de baile). Y hay temas que son de orquesta y un DJ no los puede defender. Por favor: no nos los pidáis. Este tema, sin tropecientos bailarines contoneando las caderas, no tiene sentido. Lo de la melodía y la letra ya lo dejamos para otra ocasión, ya.

 

Las 5 imprescindibles de… Luis Ramos

¿Qué cinco temas pediría escuchar Luis Ramos como última voluntad? Ok, de acuerdo, igual nos hemos pasado con el ejemplo. No hace falta ser tan drásticos, pero seguro que en cualquier celebración que le dejen, las pone:

1- Whigfield – Saturday night – Se escucha el «Deedee nanana» y la gente se pone a bailar automáticamente, aunque a veces la coreografía no se parezca en nada a la original pero… tienes la pista llena

2- Seguridad Social – Chiquilla: Parecido a la anterior, aunque aquí sólo hace falta un grito para que el público se te ponga a cantar

3- SBS – Follow the leader: imprescindible en cualquier fiesta que se precie. Coreografía sencilla y que se conoce todo el mundo

4- Azúcar Moreno – Sólo se vive una vez: ¿Quién se resiste a cantar el estribillo, caramba?

5- Pont Aeri – Flying Free: para el momento remember de la noche, ese piano que empieza a sonar despacito hasta que suena la palabra mágica «abracadabra» y la gente se vuelve loca

Las 5 prescindibles de… Andreu Graells

¿Qué cinco canciones provocan urticaria a Andreu Graells? Bueno, urticaria, urticaria, igual no, pero si podemos cambiarlas por otras, no os va a hacer ascos…

1) Rosalía – Con Altura En mi ordenador, el reguetón y derivados está guardado en una carpeta que se llama «Si no hay más remedio…» Pero este tema en concreto descoloca incluso a los más acérrimos seguidores del género 😉

2) King Africa – Paquito el Chocolatero. No había necesidad de hacer una versión con letra a estas alturas. En su descargo, eso sí, hay que decir que al final siempre aparece alguien que la baila.

3) El Cejas – La camiseta.  En este grupo metemos también las pseudo-canciones de los talent shows que duran un instante de moda. Cada año nos las piden para hacer la gracia, pero la gracia es ver cómo se nos vacía la pista…

4) Osmani García, Pitbull y Cia. – El Taxi. Problema: te la piden, quedan descolocados con lo que tarda en arrancar, se van de la pista y los que se quedan te acaban señalando…

5) Luis Fonsi, Daddy Yankee – Despacito. A estas alturas ya, repite una barbaridad, y en ocasiones corta el rollo porque a los djs se nos mira con cara de «¿No tenéis otra canción?

Las 5 imprescindibles de… Dani Molina

¿Qué cinco canciones se llevaría Dani Molina a una isla desierta? Bueno, a una isla desierta, tal vez no, pero a cualquier fiesta que se precie, seguro que sí 😉

The Village People – Ymca. La canción para calentar los músculos y que se reconoce en 3 segundos. Con una estrofa animada y un estribillo con coreografía sencilla. ¿Qué más se puede pedir?

Chayanne – Salomé. Otra canción que se reconoce en las primeras notas de la trompeta. Ritmo latino y rápido para mover la cadera. Lo baila todo el mundo, tenga la edad que tenga. ¡Hasta la abuela!

Raffaella Carrà – Hay Que Venir Al Sur. Aunque los primeros compases no son muy reconocibles; en cuanto empieza la letra, se desata la fiesta. ¡Cuidado con el cuello en el estribillo!

Lolita – Sarandonga. ¿Nos vamos o nos quedamos? La rumba más famosa de todas las fiestas. Que más se puede decir que; un arroz con bacalao.

AC/DC – Highway To Hell. Al primer riff de guitarra ya sabes que canción es y empiezas a preparar tu “air guitar”. Siempre habrá competición para ver quien hace el mejor solo de guitarra.

Bodas 2021, ¿sin música? Rotundamente no

DIFERENCIAR ENTRE BODA SIN MÚSICA Y BODA SIN BAILE

En anteriores entradas a este blog ya habíamos dejado claro que la música no esta prohibida en las bodas. Lo que no se permite es que haya una pista de baile como veníamos conociendo. Hasta aquí, todo normal, incluso fácil de entender… Pues no debe ser tan fácil, cuando a lo largo de este año nos hemos topado con varios casos en que no se permitía música. Y claro, una boda sin música acaba siendo como un jardín sin flores: no tiene gracia. Que teniendo en cuenta que estamos en los tiempos del móvil y el altavoz bluetooth, al final lo que pasa es como con el cierre del ocio nocturno y los botellones en casa: trasladas el problema y, además, pierdes el control

BODA CON MÚSICA: OK, PERO, SIN DJ, ¿VERDAD?

Pues tampoco. No están prohibidos los djs, ni los grupos en directo, ni nadie que viva de la música. Salvo que estén contagiados del virus, claro, que deberían guardar cuarentena. Además, teniendo en cuenta que estos últimos años se nos han cargado responsabilidades que no eran necesariamente nuestras (iluminación del salón, proyección de vídeos, control de discursos…) será difícil poner todos esos trabajos en otras manos. Conviene también que quien esté a los mandos sepa un poco de qué va la cosa porque, si no, pasa lo que pasa…

BODAS 2021: SI NO VA A HABER BAILE, PARA QUÉ CONTRATAR UN DJ (O UN  GRUPO)?

Aquí tenemos que hacer una diferenciación: una cosa es que no haya baile, y otra que la boda deje de ser una fiesta. Porque una boda, al fin y al cabo, es una celebración y, además, involucra a mucha gente que, además, son los más cercanos a los novios. A lo mejor no podemos hacer la conga ni poner Paquito el Chocolatero (que sí, que todavía nos lo piden, y lo que queda…) pero la música, como en la vida, está presente en muchísimos momentos de la celebración: la entrada al banquete, la tarta, la entrega de detalles, que se puede seguir haciendo manteniendo un minimo de sentido común; las dedicatorias especiales… o simplemente acompañarnos mientras tomamos unas copas.

Y aquí tenemos que enfadarnos un poquito por lo que estamos leyendo de supuestas tendencias en bodas donde no hay música. Repetimos: ¿Quién lo prohíbe? Hemos leído en estos tiempos actividades alternativas como catas de vinos, sesiones de cocina, yoga, pilates, juegos de mesa… Con todos mis respetos, eso ya se ha inventado y se llama “Hogar del Pensionista” (bastante mal lo están pasando nuestros mayores, por cierto) En las bodas del futuro, con o sin virus, cabe la música y tiene que estar aún más presente. Si tenemos que hacer juegos, ¿por qué no hacerlos con música? ¿No estamos en una fiesta? ¿No tenemos imaginación para disfrutar sin levantarnos de nuestros sitios? O levantándonos… para volver a sentarnos, que hacer la ola, técnicamente, no es infringir ninguna norma.

En las bodas del futuro la música tiene que seguir siendo el eje de la fiesta. Seguramente, con más presencia y en más momentos, no solo al terminar el banquete. La normativa sanitaria nos permitirá hacer unas cosas u otras, y a lo mejor mucho antes de lo que pensamos se dan las circunstancias para que vuelva a haber pistas de baile. O igual no. Pero eso no quiere decir que la boda acabe siendo un muermo ni que debamos prescindir de la música para montar un ginkana. Porque la música, hoy por hoy, no tiene sustitución posible.