Ni monitor de zumba ni dummy: la animación en el mundo de los djs


Al igual que sucede con la música, el grado de animación del dj no puede ser algo inamovible. En el mundo de la BBC (ya sabéis, bodas, bautizos y comuniones…) el público cambia cada semana e, incluso, una misma persona que vaya a dos eventos con el mismo dj puede verse en una situación diferente en cada evento. Porque no es lo mismo la boda de tu hermano, donde vas a estar más tenso por definición, que la despedida de solteros de unos amigos, en la que se puede aplicar la frase de “lo que sucede en Las Vegas, se queda en Las Vegas”.

Por eso, cuando un dj aplica el grado de animación que le da la gana sin fijarse en qué público tiene ni es su estado de ánimo, es fácil que meta la pata, por exceso o por defecto. Durante todos estos años se nos han ofrecido djs que se extrañaban de que no estuviéramos apuntados a zumba para “aprendernos todas las coreografías” o nos censuraban por usar el micro porque “la gente se tiene que animar con la música”. Evidentemente, ellos siguieron su camino y nosotros, el nuestro, porque consideramos que ni una cosa ni la otra. Hay que llegar, fijarse en cómo está el público, calcular hasta dónde podemos llegar con ellos y, a partir de ahí, animar más o menos (pero siempre algo). Si no lo haces así, igual el dj empieza una conga y no le sigue nadie o le das al play con “Salta” de Tequila y ya tienes a todo el mundo sentado. Así que, si quieres meterte a dj de eventos, piénsatelo antes de ponerte a dirigir la de Coyote Dax y piénsatelo si ves que, con las mejores canciones, nadie responde 😉

PD- El vídeo es de nuestra última celebración de Comadres en el Restaurante Savannah (Gijón). Es muy difícil conseguir algo así, con un montón de gente de diferentes edades, que no se conocen entre ellas y que, seguro, seguro, tienen gustos musicales muy diferentes. Que un dj “anime mucho” no garantiza fiesta. Tiene que “animar bien”. Recordadlo eh?

La agenda de los djs

Hoy vamos a hablar de un tema que no tiene que ver directamente con nuestro trabajo pero que, en cambio, dice mucho de una empresa. ¿Cómo controlar la agenda?

Hace ya algún tiempo, en una conversación coloquial con la gerente de una empresa de publicidad, nos comentó un caso de cómo querer aparentar provoca el efecto contrario. Hablaba de un fotógrafo recién llegado al negocio que se quejaba de que la publicidad contratada (era una aplicación web) no le generaba trabajo. Al final, la única conclusión a la que se pudo llegar era que aquel buen hombre había marcado en la agenda todos los días como “ocupados”, tratando de hacer ver que el cliente debía darse prisa o se quedaba sin sus servicios (ficticios) y en realidad lo que hacía era repeler futuros clientes que no le iban a llamar porque estaba siempre ocupado.

No es el único caso que hemos visto. ¿Merece la pena mentir? Seguro que no. Puedes tener mucho o poco trabajo pero la imagen que debes dar es real. Hay épocas mejores y épocas peores, pero si das al público una imagen que la empresa no tiene, es imposible que tu relación con los clientes salga bien.

llenar la agenda de eventos ficticios no es la solucion

En el mundo de los djs todo se acaba sabiendo: si no tienes el equipo que dices ofrecer, si no tienes en nómina a los profesionales que parece que tienes contratados o si no trabajas tan a menudo como dices en los lugares donde dices que eres “el residente”, el público te acaba pillando. Y en lugar de jugar al parchís (comer una y contar veinte) acaba siendo la oca: te puede llevar la corriente, caer preso en la posada o, directamente, retornas al inicio del juego porque caes en la calavera. Y mentir ya no habrá sido tan divertido.

Problemas técnicos

Durante estos días el servidor en el que se aloja nuestra web no está permitiendo el acceso a las páginas temáticas de bodas, sugerencias, vídeos… No es la primera vez que nos pasa, así que estamos trabajando para restablecerlas a la mayor brevedad y ya de una manera definitiva. Disculpad las molestias. Gracias!

Incidencia en la web (solucionada)

Estamos teniendo problemas en nuestro servidor que impiden que se visualicen correctamente las páginas de vídeos, preguntas frecuentes, ceremonias, etc. Estamos trabajando para subsanar el problema lo antes posible. Disculpad las molestias.

EDITADO 20/01/15 – Creemos que ya está solucionado. No obstante, si detectais algún error, notificádnoslo por favor a info@sonifon.com. Gracias!

¿Photocall? ¿Fotomatón? ¿Los dos? ¿Ninguno?

photocall (3)Vamos hoy a tratar hoy una de las dudas que suelen asaltar a las parejas a la hora de organizar su boda: ¿ponemos photocall? ¿ponemos fotomatón? Lo cierto es que son cosas diferentes y no tendrían que ser incompatibles, pero el presupuesto es limitado y no se puede poner todo lo que se quiera ni tampoco es aconsejable incluir en tu boda todo lo que sugiere internet. Así que mejor explicarlo por separado y que cada uno haga sus cálculos:

El photocall es un fondo fijo delante del cual los invitados a la boda se hacen fotos con sus cámaras, móviles, etc. Se puede incluir atrezzo para hacerlas más divertidas (gorros de fiesta, palillos simulando bigotes, gafas). Lo normal es que se instale durante todo el tiempo que dure la boda y que vaya personalizado con los nombres de los novios y la fecha de la boda. Está más orientado a que las fotos se vean en las redes sociales y no necesita estar atendido por ninguna persona.

El fotomatón es un dispositivo que hace fotos instantáneas y las entrega en papel. También se puede incluir atrezzo y la personalización viene impresa en las tiras de fotos. Generalmente, se instala por un tiempo limitado y con la asistencia de una persona, ya que es un dispositivo complicado y que se podría desconfigurar haciendo un uso apropiado de él. Está más orientado a que los invitados se lleven un recuerdo en papel de las fotos.

Piensa, eso sí, que el trabajo del dj puede verse afectado por la presencia de un photocall o un fotomatón. No es aconsejable instalarlos en la pista de baile ni al lado de la barra libre, de ahí que tendremos a un buen número de invitados atentos a las fotos en lugar de a la música.

Como veis, no hemos hablado de precios, porque no debe ser el factor para elegir uno u otro. Por el momento, son extras, no algo imprescindible como la música, el banquete o las fotos, de ahí que corresponde a cada uno analizar si conviene o no añadirlos en su boda. Pueden contribuir a hacer la fiesta más divertida, pero también suponen más costes para la boda. Como en todo, recomendamos no pedirlos simplemente por moda, sino porque sea algo que verdaderamente nos guste. Entonces, y con la colaboración de los invitados, puede contribuir a hacer de nuestro evento algo inolvidable